La Torre de las Nubes
y el Guardián del Gasto
La historia de casi todas las empresas en la nube

La nube no es cara. Cara es la factura cuando nadie la vigila.
TechGenios S.A. era la típica empresa en crecimiento.
Buen producto, buen equipo, todo en la nube.
Y una mañana el CEO abre el correo y se encuentra la factura del mes.
Un número más largo que el IBAN de su cuenta.
— ¿Cómo coño estamos gastando esto si solo somos 20 personas?
Silencio incómodo en la reunión.
Empiezan a escarbar y aparece la fauna habitual:
- Servidores encendidos 24/7 “por si acaso”.
- Bases de datos de prueba olvidadas desde hace tres meses.
- Un experimento de IA que quemó en una semana lo mismo que el departamento de marketing en seis meses.
- Y nadie, absolutamente nadie, con la responsabilidad de decir: “esto sí, esto no, esto así no”.
La nube no tenía un problema técnico.
Tenía un problema de descontrol.
Un monstruo tragando dinero a oscuras.
Entra en escena alguien con un trabajo poco sexy, pero muy rentable
No llevaba capa. Ni título rimbombante.
Solo un portátil, acceso a las cuentas de cloud y un objetivo claro:
“Voy a tratar vuestro gasto en la nube como si fuera mi propio dinero. Y voy a cabrearme igual cuando lo vea tirado”.
Lo que hizo no fue magia:
- Puso visibilidad: quién gasta, en qué, cuándo y por qué.
- Señaló todo lo que estaba encendido sin motivo. Y lo apagó.
- Separó lo imprescindible de lo “por si acaso”.
- Negoció condiciones de compra que nadie se había molestado en mirar.
- Y se sentó con cada equipo a explicarles algo básico:
“La nube no es gratis. Cada botón que tocáis tiene un precio. Vamos a usarla con cabeza.”
El primer mes, la factura bajó un 30%.
El segundo, otro poco más.
A los tres meses, el gasto estaba donde siempre debió estar.
Y no se fue
Porque el problema no era “arreglar un mes caro”.
El problema era que, sin alguien vigilando, el monstruo volvía.
Así que se quedó como lo que realmente era:
El guardián del gasto en la nube.
Cada semana revisaba:
- ¿Qué se ha encendido nuevo?
- ¿Quién se ha pasado del presupuesto?
- ¿Dónde podemos ahorrar sin romper nada?
Y cada mes el CEO recibía algo mucho más agradable que una factura sin contexto:
Un informe claro:
“Antes pagabais X.
Ahora pagáis X – Y.
Y aquí está exactamente de dónde sale cada euro de ahorro.”
Moraleja (sin dibujitos)
Un MSP de FinOps no es “otro técnico más”.
Es la persona que se interpone entre tu empresa y una factura de cloud que se te va de las manos.
El que convierte una nube cara en una nube rentable.
Si ahora mismo abres tu consola de AWS, Azure o Google Cloud y no puedes responder en 10 segundos a “quién gasta qué y por qué”, te falta eso:
Un guardián del gasto.
Y cada mes que pasa sin él, lo estás pagando de más en la factura.
Ahora, aquí viene la verdad incómoda:
Esa historia es la historia de casi todas las empresas en la nube.
Si tu factura crece más rápido que tus usuarios, probablemente eres TechGenios.
¿Tienes al Guardián del Gasto?
Si no… bueno.
Aquí es donde entramos nosotros.
Pero el Guardián toma muchas formas según quién seas:
El problema es universal. Las soluciones, no.
Dependiendo de dónde estés, el Guardián del Gasto se adapta.
- Si eres empresa mediana con factura grande → necesitas gestión constante.
- Si eres pequeño y quieres flexibilidad → necesitas tarjetas bajo control.
- Si estás entre medias → necesitas algo híbrido.
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